El polvo industrial o polvo de proceso hace referencia a la materia sólida dispersa en el ambiente. Comienza como partículas suspendidas en el aire que finalmente aterrizan en superficies horizontales. Dentro del sector industrial la exposición de los trabajadores al polvo en sus áreas laborales genera riesgos variables entre enfermedades por contacto directo en la piel como dermatitis hasta riesgos causados por inhalación como síntomas de asma, reacciones alérgicas y enfermedades pulmonares que podrían llegar a causar problemas a largo plazo poniendo en riesgo su calidad de vida.
Para reducir los riesgos por exposición, se utiliza como punto de partida dentro de un proyecto para extracción y depuración de polvos la identificación de lo siguiente:
Características del polvo
Se deben conocer las características físicas de las partículas que componen la emisión. Generalmente esta información se ve reflejada en fichas técnicas y hojas de seguridad del fabricante, las cuales especifican límites de exposición, manejo adecuado y manipulación, corrosividad, abrasividad, contenido de humedad, explosividad, inflamabilidad, tendencia a aglomeración y degradación. De igual forma en estas fichas informativas se identifican los riesgos a la salud específicos o al medio ambiente en caso de presentarse.
Muchas ocasiones el polvo generado en el área de proceso es un compuesto de varias materias primas. Siendo este el caso, se debe contar con la ficha técnica de cada elemento y es muy recomendable efectuar un análisis de laboratorio para determinar los riesgos específicos de la mezcla, sobre todo cuando intervienen uno o varios materiales potencialmente explosivos.
Proceso de generación del polvo
Dentro de las áreas industriales es necesario identificar los puntos de emisión resultantes de las diferentes actividades de producción, como pueden ser corte, taladrado, rectificado, aserrado o soldadura, sin embargo, la generación de partículas también puede identificarse en procesos mecánicos como descarga, traslados, mezclado, tamizados y envase de productos.
Cuando se reconoce la causa del polvo en un área específica, se puede proceder con el diseño de un sistema de extracción y depuración de polvos que finalmente mejora la calidad del aire interior beneficiando el ambiente laboral y además puede evitar fallos inesperados en maquinarias, mantenimientos constantes y bajas en el rendimiento productivo.
Por la naturaleza de los procesos industriales pueden generar polvo que se dispersa en el ambiente, afectando desde al personal hasta las instalaciones.